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Noticias falsas y verdades sin consecuencias

La información veraz y objetiva, se pierde tras una avalancha de fake news

Siempre se ha sabido, que el interés norteamericano, no es el de apoyar a los latinoamericanos, sino el de deshacerse de los regímenes socialistas, pues estos son malos para los negocios y no dejan de cuestionarles, ciudadanos en toda la región han sido sancionados porque, según, fomentan las prácticas contra los derechos humanos, y aunque las noticias falsas arrecian en los medios, las acciones coercitivas contra los verdaderos transgresores, son obviadas, olvidadas, desatendidas, ignoradas o simplemente desmentidas, sólo cuando se trata de sus aliados en la zona.

Nos referimos a los informes de derechos humanos que se han escrito, sobre el Chile de Sebastián Piñera, sobre la Colombia de Iván Duque, o el Brasil de Jair Bolsonaro o la Bolivia de Jeanine Añez. Claro está, no se quiere subestimar el alcance de los crímenes de Nicolás Maduro, Daniel Ortega y de otros gobiernos socialistas, pero el asunto reside en que ser de derecha, no es una carta blanca, para delinquir contra la gente y no son noticias falsas, los informes que Michelle Bachelet ha escrito.

Es sorprendente lo poco que Estados Unidos trata de ocultar sus intenciones, al emitir un memorándum que determina que «la prestación de asistencia de los Estados Unidos a Bolivia en el año fiscal 2020 es vital para los intereses nacionales de los Estados Unidos», el presidente Trump está diciendo esencialmente, «vital» para la economía estadounidense, para la industria extractiva estadounidense, para las transnacionales estadounidenses y para los inversionistas estadounidenses.

Por ello, la llegada de USAID a Bolivia, Guyana o la intención de entrar a Venezuela, para “ayudar a monitorear» las elecciones, significa nada menos que estados Unidos tiene la intención de manipularlas en favor de la impostora Jeaninne Añez, David Granger o Juan Guaidó.

Cuando fue detenido Víctor Cruz Weffer y otros más, acusados por corrupción y enriquecimiento ilícito que data del año 2000, en la lista de capturados no falto Eudomario Carruyo, exvicepresidente de finanzas de PDVSA y exdirector de Palmaven, Deltaven, Pdvsa Marina y Citgo, quien, igualmente fue detenido, interrogado, juzgado y no condenado, porque simplemente era inocente, pero los medios nunca lo exculparon, por no ser conveniente.

Noticias Falsas.
La información es un poder y el que la maneja es el poderoso, nunca como ahora, las noticias falsas y las verdades inconsecuentes, han quedado más evidenciadas, que con las acciones de organismos externos como la OEA en Latinoamérica.

Las noticias falsas son una herramienta política de los poderosos.

Ha Carruyo se le trató de mezclar con paraísos fiscales en las Islas Vírgenes Británicas, con Mossack Fonseca de los Panamá Papers y hasta el hecho de que uno de sus hijos tuviese un accidente en Miami, lo señalaban, claro, sin pruebas de ser parte de una estafa Ponzi y de lavado de dinero.

Muchas notas se han escrito sobre ellos, todas iguales, en las que se afirma que, “parece estar vinculado”, pero nada está en concreto verificado, o no existe. Se le “ha vinculado”, pero no hay acusaciones reales, los detenidos, no fueron extraditados o se perdieron dentro de los Estados Unidos y se convirtieron en comodines informantes del gobierno norteamericano y sus penas fueron olvidadas.

Finalmente, nada se probó, nada se afirmó y todo se conjeturó o se presumió, pero como sucede con esas noticias falsas verdades o supuestos negados, nada es comprobable, pues las supuestas verdades no existen a menos lo sean, por lo que muchas de las informaciones reales, como los informes de que en Bolivia no hubo fraude o que en Chile se violaron los derechos humanos, no causan el fin necesario y se convirtieron en leyendas de los medios.

Y de esa práctica no se salva nadie, ni los gobiernos, cada poco tiempo, al encontrarse en esos callejones sin salida noticiosos, hecho que sucede al menos cada 20 días, se vuelve a colocar una nota sobre el mismo hecho desmintiendo a los expertos, para desviar el tema o la vista, como quien arroja una lata de humo.

Pero seguirá pasando agua por debajo del río y habrá muchos temas que quedarán a oscuras, por interés equivalente a que nadie sepa jamás la verdad y porque no hay de que culpar a nadie, se hará justicia sobre algunos y muchos más solo estarán en la foto de la prensa de vez en cuando, pero nada más.

Fuente
GlobalResearchSputnikWhiteHouseSemana

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