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Protesta en Ecuador se sale de control

El país enfrenta escasez de alimentos y combustible mientras es sacudido por la protesta

La violenta protesta contra las políticas económicas del presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, paralizan la capital del país y otras regiones. Mientras, el gobierno rechazó el las condiciones para el diálogo.

Quito está experimentando escasez de alimentos y combustible. Luego de 10 días de manifestaciones en las que la protesta, a veces se enfrenta con la policía.

Después de que los funcionarios rechazaron las condiciones para las negociaciones durante la protesta, el gobierno de los Estados Unidos emitió un aviso. Insta a los viajeros a reconsiderar visitar el país debido a «disturbios civiles y delincuencia».

La protesta encabezada principalmente por la organización indígena Conaie, comenzó el 14 de junio. Para exigir que los precios de la gasolina se redujeran en 45 centavos por galón a 2.10 dólares.

La violencia se desenfrenó en medio de la protesta

La Conaie, además exige controles de precios para productos agrícolas; un mayor presupuesto para la educación y reivindicaciones salariales.

La protesta comenzó con bloqueos pacíficos de carreteras. Pero al paso de los días, los niveles de violencia se intensifican en partes del país, incluida la capital, Quito.

La situación desenfrenada, llevó al ex banquero conservador Lasso a decretar un estado de excepción en seis provincias. El líder indígena Leónidas Iza exigió, entre otras cosas, que el gobierno elimine el decreto de emergencia; elimine la presencia militar y policial alrededor de los lugares donde se reúnen los manifestantes en Quito.

Pero el ministro de Gobierno señaló, que el Gobierno no podía levantar el estado de emergencia. Porque dejaría «a la capital indefensa».

«Este no es el momento de poner más condiciones, no es el momento de exigir mayores exigencias, es el momento de sentarnos a hablar. Estamos en el día 10 de la huelga», afirmó Francisco Jiménez a una cadena de televisión. «Y no podemos seguir esperando, la capital no puede seguir esperando, el país no puede seguir esperando».

Esta manifestación es la más duraderas y más grandes que las marchas por los precios del combustible en octubre del año pasado. Pero, están poniendo a prueba la capacidad de Lasso para reiniciar la economía del país e impulsar el empleo.

Lasso tiene una relación de confrontación con la Asamblea Nacional, donde los legisladores bloquean sus propuestas. Y sigue en batalla, para contener la creciente violencia que culpa a las bandas de narcotraficantes.

Líderes de comunidades indígenas amazónicas explican, en un comunicado que rechazaban el vandalismo en Puyo. Y acusan a las fuerzas de seguridad de empeorar la violencia en la ciudad.

Fuente
BBCNYTimesElUniverso

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