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Bolsonaro no va a perder la elección

No importan los votantes o la elección, Bolsonaro planea ganar a toda costa

Desde hace muchos años, los brasileños consideran la perspectiva de reelección del candidato presidencial de extrema derecha Jair Bolsonaro primero con incredulidad y luego, con razón, con horror. A medida que se acercan la elección es del 2 de octubre, el temor de que permanezca en el poder es aún mayor.

Bolsonaro, demostró ser un líder imprudente e incompetente y sigue siendo una amenaza para la democracia. Con mira a la elección, insta a aquellos que destruyen la selva amazónica y que actualmente están redoblando su esfuerzo ante la perspectiva de perder a su candidato.

Su principal rival, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, tiene más de 15 puntos de ventaja en la última gran encuesta para la próxima elección. El peligro es que Bolsonaro considere la votación real como una especie de irrelevancia.

Alrededor de un millón de ciudadanos, incluidas las principales figuras de negocios, política, ciencia y artes, impulsan un manifiesto advirtiendo que la democracia se enfrenta a un «inmenso peligro».

Bolsonaro contra la elección.
No sólo la imposición de Bolsonaro, la posible derrota de Lula sería desastrosa para la democracia y el planeta.

La perspectiva de Bolsonaro, para esta elección es sólo de prisión, muerte o victoria. Mientras afirma que «el ejército está de nuestro lado»

Bolsonaro recortó abruptamente los impuestos al combustible, y envía transferencias mensuales de efectivo a las familias pobres. Mientras corteja a las iglesias evangélicas, mientras difama a su rival izquierdista esencialmente pragmático.

Mientras, la inflación llega a dos dígitos y el desempleo alcanza su punto máximo. En este momento, una victoria en la próxima elección de Bolsonaro parece poco probable.

Sus folletos de última hora son vistos cínicamente. Brasil perdió 684 mil vidas por el Covid-19. El presidente se burló de las mascarillas y vacunas, desestimando la amenaza.

Las finanzas de su familia están bajo escrutinio después de que se afirmara que él y sus parientes compraron 107 propiedades durante tres décadas, pagando al menos 51 de ellas en efectivo.

La oposición se está unificando, con la ex ministra de medio ambiente y candidata presidencial Marina Silva reuniéndose detrás de Lula.

Los opositores temen no solo la violencia preelectoral, sino también un intento de aferrarse al poder desafiando la elección.

Mientras, se logran avances significativos en la lucha contra la desinformación en el país. Es probable que millones de partidarios acérrimos vean una derrota solo como evidencia de engaño y fraude.

Mientras, ante la perspectiva no solo de perder, sino potencialmente de la cárcel, el presidente ya afirmó que el sistema de votación no es confiable.

Fuente
ElEconomistaEthnicMediaServicesRel-UITA

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