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Se avecina una tormenta de energía

Aparece una nueva era de riesgo geopolítico en los mercados petroleros

Se viene una tormenta de energía, todo se distingue entre conversaciones y especulaciones acerca de cuántos barriles más de petróleo iraní y venezolano se eliminarán de los mercados globales una vez que las sanciones programadas afecten a la producción petrolera de Irán, el país sudamericano, otros miembros de la OPEP, algunos afirman que los factores geopolíticos han impulsado el mercado tanto como los fundamentos de la oferta, a una desmedida alza de precios, víctima de la incertidumbre.

Durante la semana de la energía de Rusia en Moscú, los ministros de energía de Arabia Saudita y Rusia conversaron sobre considerar que el aumento del riesgo geopolítico está impulsando el reciente aumento del precio del petróleo en un momento en que hay suficiente oferta en el mercado, por supuesto, la noción de suministro suficiente se pondrá a prueba pronto, al igual que la capacidad de producción de repuesto de Arabia Saudita y la OPEP para mantener este suministro.

El ministro de energía de Arabia Saudita, Khalid al-Falih, durante la conferencia comentó que «los precios continúan subiendo y creo que eso demuestra que los fundamentos de la oferta y la demanda de petróleo no están detrás de este aumento de precios», pues «el mercado tiene una fuerte influencia de inversores financieros, especuladores, sentimiento y expectativas futuras, el verdadero elefante en la sala es la geopolítica, todo se ha combinado para alimentar el frenesí del mercado» agregó.

Alexander Novak, siguiendo el ejemplo de al-Falih, el ministro de energía ruso, estuvo de acuerdo en que los riesgos geopolíticos estaban teniendo un impacto desproporcionado en los precios mundiales del petróleo, que recientemente han superado los nuevos máximos de cuatro años, los futuros del crudo Brent negociados en la bolsa que cotizan en el mercado del petróleo bajaron ligeramente, pero aún se establecieron en un sólido 84,33 dólares por barril, un punto de precio que podría marcar el comienzo de la interrupción del suministro en las economías en desarrollo, donde el dólar estadounidense y el alza del precio del petróleo ya están creando problemas económicos, especialmente en Asia, incluidas Filipinas, Vietnam y la India.

El ministro Novak agregó que el precio de hoy, en su opinión, “refleja una incertidumbre y riesgos muy significativos, y en este sentido el mercado aún no está equilibrado», sin embargo, en el futuro, los fundamentos de la oferta y la demanda, en particular el lado de la oferta de la ecuación, serán el factor decisivo de cualquier aumento futuro en los precios mundiales del petróleo, ya que el mercado no solo tiene el nerviosismo de que menos petróleo de la OPEP llegue al mercado, un problema que ya se está desarrollando a un ritmo acelerado, sino que persisten los problemas de producción persistentes en Nigeria, Libia y Venezuela, todos los miembros de la OPEP, lo que hace que muchos pronostiquen que Brent llegará a 100 dólares por barril antes del próximo año.

Crisis de Erengía.
En general, los comerciantes continúan discutiendo sobre el suministro, ya que el impacto de las sanciones de Irán no se conocerá hasta noviembre. Mientras tanto, los osos continuarán intentando construir un caso para una caída en la demanda debido a la disputa comercial.

Mientras EE.UU., siga presionando, el precio seguirá subiendo

Aunque los aumentos lleguen a finales de diciembre, este precio sería un regalo de año nuevo no deseado que arrojaría más agua fría al crecimiento económico mundial, particularmente en los mercados en desarrollo, pues el aumento del precio del petróleo crudo también podría desacelerar el crecimiento económico estelar de los EE.UU., esto sin duda es un punto de vulnerabilidad para la Casa Blanca de Trump a medida que se acerca el ciclo de elecciones presidenciales de 2020.

Todo se debe a la guerra comercial en curso con China tiene un impacto marginal en el crecimiento económico de EE.UU., pero no en la misma medida que un período de precios más altos y prolongados del petróleo y la gasolina, que pueden causar estragos tanto en la industria como en los consumidores, China también es un factor de oscilación en el lado de la demanda de la ecuación de petróleo iraní por lo tanto, global, y la petrolera estatal china y Sinopec mayor refinadora de Asia, ha indicado que sería realmente ceder a la presión de la administración de Trump, cortar las importaciones de petróleo iraní en 50%.

El asunto no especificado es el volumen, pues según el contrato de suministro vigente entre Sinopec y la compañía nacional de petróleo iraní, NIOC, Sinopec reducirá sus cargas a aproximadamente en 130 mil barriles por día, lo que equivale al 20% de las importaciones medias diarias de China desde Irán, por lo que sería la reducción más profunda de China en las exportaciones de petróleo iraní en años.

Ese importantísimo 20% de las importaciones diarias promedio de China desde Irán, representa un golpe para Teherán, que ha contado al país asiático como su principal cliente petrolero, para mantener las importaciones, mientras que los compradores europeos y otros compradores asiáticos reducen sus compras para evitar las sanciones de EE.UU.

Fuente
EconomicTimes

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