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Los chavistas claman a los cielos

Los partidarios de “El Comandante”, convergen en la colecta de firmas

En las últimas semanas de la vida de Hugo Chávez, los chavistas, sus seguidores destrozados acudieron a un cuadrado punteado de Palma en la Plaza Bolívar en el centro de Caracas para rezar por la recuperación de «El Comandante», durante esos seis años, de revolución izquierdista bolivariana y chavista con Chávez en su agonía, algunos están volviendo a la apelación para la supervivencia de su sucesor, Nicolás Maduro.

«Hay millones de nosotros», insistió Fernando Andrade, de 69 años, un electricista jubilado y uno de los cientos de ancianos en su mayoría Chavistas para firmar una petición pro-Maduro en la Plaza Bolívar la semana pasada, unas horas más tarde, Maduro apareció y fue recibido con cánticos de: «¡Maduro, amigo!, ¡El pueblo está contigo!», «¡Maduro, nuestro amigo!, ¡La gente está contigo!»

Pero como una rebelión contra el heredero de Chávez entra en su cuarta semana, observadores políticos y ex Chavista son los iniciados que dicen que la demanda a popular apoyo nunca ha sido endeble.

«El Chavismo está roto… Si sigue así, no tendrán nada», indica Nicmer Evans, un leal partidario desde hace mucho tiempo que partió con el movimiento en 2013 y cree que Maduro debe dimitir ahora, si ese movimiento es para sobrevivir.

Aquellos en la Plaza Bolívar insistieron permanecían dedicados a Maduro, que heredó la revolución de Chávez después de su muerte y ahora se enfrenta a la lucha de su vida política después de un inconveniente reto del líder de la oposición Juan Guaidó.

Poco conocido hasta hace unas pocas semanas, Guaidó declaró líder legítimo de Venezuela el 23 de enero y ahora se le reconoce como presidente provisional de Venezuela por más del 25% de las naciones, incluyendo Estados Unidos, «tengo un único presidente y es Nicolás Maduro,» afirma Maryuri González, de 25 años de La Victoria, una ciudad a una hora al oeste de Caracas, «nunca he votado por alguien llamado Guaidó».

Chavistas.
Son muchos los que se han apartado del movimiento Chavista, pero otros tantos se han acercado en rechazo a la injerencia de los Estados Unidos.

No son todos los que están, ni están todos los que son

Pero los expertos dicen que ayuda para Maduro se evapora, y son muchos de los que públicamente lo respaldan al hacerlo ya que dependen de empleos de gobierno o ayudas, pero eso no es tan cierto, aún existe un núcleo duro que no lo desampara.

«Él sabe que ha perdido mucha gente, conoce las calles y los barrios y muchos ya no están con él», explica Moisés Naím, ex ministro de comercio de Venezuela y un crítico vocal del Chavismo.

Se estima que, durante los gobiernos de Chávez, quien primero asumió la magistratura 20 años atrás y gobernó hasta su muerte en 2013, habría sido capaz de contar con un apoyo duro de una base de cerca del 30% de los votantes, durante años los discípulos acérrimos vivieron por la máxima: «Con hambre, pecado y empleo, con Chávez me resteo», «incluso hambriento y desempleado, me quedo con Chávez» coreaban.

En Maduro, que ha presidido uno de los más graves colapsos económicos en la historia reciente, y su soporte de base sólida ha caído cerca de un 10%, y esta cifra podrá reducirse aún más como causa de las sanciones que han devastado la economía.

El riesgo es que si Maduro permanece en el poder, el Chavismo desaparecerá, los Chavistas lo saben, muy bien, muchos creen que los Chavistas se encuentran en un dilema urgente, apartarse de Maduro con el fin de mantener a flote su movimiento político, o a hundirse con él.

Lo cierto es que hay una lucha interna feroz dentro del partido socialista, en el que candidatos como Diosdado Cabello, Héctor Rodríguez y Tareck El Aissami, encabeza la lista de los probables reemplazos de Maduro, «ellos saben que mantener Maduro en el poder es un riesgo para el movimiento en sí mismo… Y si el Chavismo puede alejarse de Maduro, tal vez puede reconstruirse y ser una de las muchas alternativas en el país en el mediano plazo» comenta Evans.

Evans, que ha gestionado conversaciones entre ex ministros de Chávez y Guaidó, es uno de varios «ex-Chavistas» instando a Maduro a apartarse con el fin de salvar al movimiento político, que una vez fue agasajado por su dedicación hacia los pobres.

En una entrevista la pasada semana, el ex ministro de petróleo, Rafael Ramírez, indicó que Maduro estuvo «fuera de tiempo», «el país está parado en el borde de un abismo, fundamentalmente porque es insostenible, la situación de Maduro», Ramírez, quien inició con Maduro en 2017, parece estar planeando un regreso desde el autoexilio en Europa.

«Él se tiene que ir, porque está destruyendo al país y continuará destruyendo al país», agregó Ramírez; Gino González, miembro de la asamblea constituyente, dice que su movimiento a unirnos y a resistir el complot imperialista para saquear recursos naturales de Venezuela mediante la instalación de un presidente títere.

«Podríamos tener diferencias en la manera en que pensamos las cosas deben hacerse… Pero nosotros debemos estar unidos», añade González, «Si el imperio norteamericano pega su nariz a este país, será su última guerra… el Imperio va a terminar aquí».

Se teme que algunos alrededor de Maduro estaban obsesionado con la idea de un épico enfrentamiento con Estados Unidos que corría el riesgo de destruir no sólo a movimiento político de Chávez, sino también a su país, por lo que la mejor opción de maduro fue, llamar a elecciones el año pasado, y, al hacerlo, dio al Chavismo una oportunidad de supervivencia.

Pero en la oposición estaban decididos a «exterminar» el Chavismo y creen que el movimiento no debe participar en la reconstrucción de Venezuela, «para el bienestar del país», «No necesita existir como partido político, al igual que todos los demás partidos», comenta Evans.

Guaidó señaló entender durante un discurso a sus partidarios el viernes, diciéndoles que «todos los sectores» estarían representados en un gobierno de transición, una vez que Maduro se hubiese ido.

Con el círculo cerrándose aparentemente sobre Maduro, hay un desafío e indignación entre los devotos en la Plaza Bolívar, «Estados Unidos quiere poseer todo el mundo,» dice Fernando Gómez, de 77, parado en una fila para añadir su nombre a la petición por Maduro «Manos fuera de Venezuela».

Pero también hubo sugerencias de que algunos no lloran el paso político del heredero de Chávez, Gómez admitió que era el odio por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, un «psicópata» belicista y un «chiflado», que le había traído más que cariño por su propio líder, “no es tanto apoyo a Maduro como rechazo de los Estados Unidos a invadirnos,» concluyó.

Fuente
CorreodelOrinoco

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