La NVIDIA RTX 6000D revela sus 84 GB de GDDR7 en su primer desmontaje

Un vistazo al interior de la nueva GPU.
La RTX 6000D, basada en la arquitectura Blackwell, apareció en su primer desmontaje mostrando un detalle clave: 84 GB de memoria GDDR7. Una cifra poco común para el consumidor, pero lógica en entornos profesionales donde se manejan escenas, modelos y datasets de gran tamaño.
Diseño pensado para workstation.
El desmontaje confirma un enfoque clásico de estación de trabajo: robustez, estabilidad y rendimiento sostenido. La memoria es la protagonista, con 28 chips de 3 GB cada uno y un bus de 448 bits. Se trata de un recorte respecto al modelo superior (96 GB y 512 bits), pero mantiene una capacidad que sigue siendo diferencial en el mercado profesional.
Especificaciones técnicas.
La RTX 6000D cuenta con 156 SM, equivalentes a 19.968 núcleos CUDA, frente a los 24.064 de la versión completa. También opera con frecuencias más contenidas, alrededor de 2.430 MHz, lo que refuerza su posicionamiento como una opción potente pero claramente escalonada dentro de la gama Blackwell.
Una estrategia de mercado clara.
Este modelo no busca ser la mejor GPU para jugar, sino una herramienta profesional con mucha VRAM y ajustes estratégicos. Los recortes en cómputo y ancho de banda evitan que compita directamente con el buque insignia, mientras que la memoria elevada se mantiene como el recurso más valioso para IA, render y simulación.
Qué significa para el usuario profesional.
En tareas de renderizado, CAD pesado o IA local, disponer de 84 GB de VRAM marca la diferencia. Más memoria significa menos compromisos: no dividir datasets, no reducir resolución y evitar depender de la RAM del sistema. En este segmento, la VRAM es el verdadero cuello de botella.




