
El grupo beligerante es señalado de secuestrar, torturar y matar a miles de personas
Un tribunal especial de Colombia ha acusado a ocho comandantes del antiguo grupo rebelde Farc de crímenes de guerra durante el conflicto armado de varias décadas en el país.
La acusación es el primer resultado importante para el tribunal creado después del acuerdo de paz de 2016 entre el gobierno y las Farc. El grupo utilizó secuestros para financiar su guerra contra el Estado e impulsar la liberación de su propio personal.
Las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia o Farc se desmovilizaron para reintegrarse a la sociedad después del acuerdo de paz. El conflicto, que duró más de 50 años, dejó más de 260 mil muertos y millones de desplazados.
Los rehenes incluían soldados, policías y políticos. Algunos fueron retenidos durante años, a veces encadenados a los árboles, y liberados después de que se pagaron rescates o fueron rescatados. Otros murieron en cautiverio.

La mayoría de los comandantes de los Farc, firmaron el acuerdo de paz, aunque otros han formado grupos disidentes
La acusación de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, se basó en el testimonio de más de 1 mil víctimas y 257 excombatientes. Señaló que 21 mil 396 personas habían sido secuestradas entre 1990 y 2016, y casi 2 mil de ellas nunca más fueron vistas.
«Privar a las personas de su libertad y establecer condiciones para su liberación, así como su bienestar, integridad y vida. Este fue un crimen de guerra, especialmente la toma de rehenes», indicó la magistrada de la JEP Julieta Lemaitre.
Entre los acusados se encuentra el ex líder de los Farc, Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko. Quien ahora encabeza el partido político que surgió de la Farc. Pablo Catatumbo y Julián Gallo, que ocupan dos de los diez escaños en el senado reservados para el partido bajo el acuerdo de paz, también fueron acusados.
Todos tienen 30 días para aceptar o rechazar las acusaciones. El JEP ofrece sentencias más indulgentes a quienes admiten sus crímenes por adelantado.