Un mercado en tensión.
La industria de la memoria DRAM atraviesa una crisis marcada por la alta demanda de los centros de datos y la inteligencia artificial. Esto ha dejado al sector de consumo en segundo plano y ha abierto la puerta a fabricantes chinos como CXMT y YMTC, que buscan ganar terreno.
El movimiento de Samsung.
Para evitar que Apple recurra a proveedores chinos, Samsung decidió ampliar su producción de DRAM estándar. La compañía reorganiza procesos y concentra la fabricación en su planta de Hwaseong, con el objetivo de mejorar la eficiencia y aumentar la capacidad en un 15% antes de finales de 2026.
Apple en el centro de la estrategia.
Con el lanzamiento del iPhone 18 Pro y el esperado iPhone plegable, Apple necesita garantizar suministro de memoria y almacenamiento. La presión por los precios elevados de la RAM ha llevado a la empresa a explorar alternativas, pero Samsung busca asegurar su fidelidad con mayor producción y estabilidad.
Competencia y riesgos.
Aunque la industria de la IA impulsa las cuentas de Samsung, la compañía sabe que perder a un cliente clave como Apple sería un golpe estratégico. Por eso, más allá de encandilar al gigante tecnológico, la ampliación responde también a una necesidad práctica: optimizar procesos y reducir tiempos de fabricación.