El populismo toma el control de Latinoamérica
- julio 1, 2021
- periodista
- 7:29 am
El fantasma del populismo está desafiando a las élites políticas de la región
América Latina se prepara para vivir los próximos meses un calendario electoral intenso y determinante para el futuro del continente. A la espera de lo que suceda, en este escenario político, el populismo, en contra de lo que pudiera parecer, está más vivo que nunca.
La fortuna de América Latina ha estado inextricablemente ligada a los precios de los productos básicos. A medida que los precios del cobre, el oro y el petróleo suben, también lo hacen las fortunas políticas y el populismo como su antagónico.
El populismo es una constante amenaza en América Latina y en Chile. Los defensores de las ideas de la libertad deben reencantar a la ciudadanía no sólo desde el relato, sino también en la calle. #estudio #estudioLyD #populismohttps://t.co/sQw1Fz8C3Y pic.twitter.com/GnM4PPXIBz
— LibertadyDesarrollo (@LyDChile) June 24, 2021
Desde el mal manejo de la pandemia hasta su excesiva dependencia de los productos básicos, los líderes están siendo desafiados por los populistas.
#LorisZanatta: “El #populismo es la forma contemporánea de la guerra de #religiones”. Cuando hay un “pueblo elegido”, la #política se transforma en cruzada religiosa del bien contra el mal, dice el historiador italiano #NotaDeTapa por @astridpikielny https://t.co/bgvm0H8D1Y pic.twitter.com/uVlgZz46dD
— LA NACION Ideas (@IdeasLN) July 4, 2021
Y con 13 países que irán a las urnas en los próximos meses, ganan más el poder los partidos de izquierda. Pero los populistas, no son solo socialistas. También los hay de derecha.

El populismo ha ido mostrando su capacidad de resistencia a desaparecer, madurando en terrenos apropiados
En este momento, a medida que la pandemia golpea a la región con más fuerza que cualquier otra. Millones de personas caen en la pobreza, y la economía se hunde casi un 8 por ciento en 2020.
Más allá de sus desplazamientos ideológicos pendulares por América, el populismo empieza a generar fórmulas similares de liderazgo allá donde surge
A los nuevos líderes populistas les une el carisma, el autoritarismo, la incorrección política o la metonimia de tomar su parte como el todo.
Y al igual que comparten aversión por los matices, maniqueísmo, A los populistas también les une el rechazo visceral a una clase política que consideran mera mafia del poder, o la asombrosa capacidad de capitalizar en beneficio propio todo tipo de votos de castigo.
Estos nuevos populismos, nacidos, en su inmensa mayoría, al margen del “socialismo del siglo XXI”, siguen teniendo una fuerte carga de autoritarismo.
Por lo que apuestan por el proteccionismo, por liderazgos carismáticos y por rechazar las instituciones y la institucionalidad. Se siguen nutriendo de esas deficiencias que alimentaron, y continúan alimentando, el nuevo renacimiento de nuevos tipos de populismo.