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Ya no hay que luchar contra los molinos de viento

Las turbinas de oscilación, son la solución a los molinos de viento

No es sorprendente encontrar molinos de 30 metros girando en la brisa mientras conduces por alguna carretera, estas torres con gigantes aspas están por todos lados y son sinónimo de energía limpia y de innovación, pero las más antiguas ya tienen más de 20 años y han demostrado tener algunas fallas estructurales y necesitan un mantenimiento constante, por lo que no te sientas demasiado cómodo con esa bucólica vista, pues una empresa española llamada Vortex Bladeless ha propuesto una nueva y radical forma de generar energía eólica que de nuevo te hará mirar por segunda vez lo que está fuera de la ventanilla de tu automóvil.

Vortex Bladeless es un startup tecnológico que está desarrollando un generador eólico respetuoso con el medio ambiente que no necesita cuchillas o aspas de ningún tipo, esta tecnología está diseñada para la generación de energía eólica en pequeñas instalaciones y energía distribuida en áreas residenciales, especialmente pensada para trabajar en la red, o fuera de la red a en conjunto a otras unidades Vortex o paneles solares regulares.

La turbina eólica vórtice no es en realidad una turbina, ya que no gira y se fundamenta en el fenómeno de la resonancia aeroelástico, y el aprovechamiento de la energía del viento utilizando los vórtices de la emisión de Von Karman, mediante un proceso llamado formación de remolinos o calle de vórtices, de esta forma, el dispositivo de mueve con un pequeño movimiento oscilatorio que lo hace perfecto para colocarlo en cualquier lugar con una corriente constante de aire, que no necesita lubricantes y que no perturba la vida silvestre.

Utiliza todos los principios físicos de las máquinas de viento tradicionales que existen en la actualidad, tan sólo es una forma diferente y una mejor forma de aprovechar la energía del viento, la idea original de la Vortex, fue crear una turbina eólica que no necesitase paletas y el resultado luego de muchas investigaciones es un tótem que se parece más a una gigantesca asta de bandera que apunta al cielo, el Vortex tiene los mismos objetivos que las turbinas eólicas convencionales: convertir la brisa en energía cinética que se puede usar como electricidad y lo hace de una manera completamente diferente.

En lugar de capturar energía a través del movimiento circular de una hélice, el Vortex aprovecha lo que se conoce como vorticidad, un efecto aerodinámico que produce un patrón de vórtices giratorios, la vorticidad ha sido considerada por mucho tiempo como el enemigo de los arquitectos e ingenieros, quienes activamente intentan diseñar su camino alrededor de estos remolinos de viento y por una buena razón, pues con suficiente viento, la vorticidad puede llevar a un movimiento oscilante en las estructuras, que, en algunos casos, como el puente Tacoma Narrows, puede causar su colapso.

Donde los diseñadores ven el peligro, los fundadores de Vortex Bladeless, David Suriol, David Yáñez y Raúl Martín, vieron una oportunidad, «Dijimos, ¿Por qué no tratamos de usar esta energía, no evitarla?», afirmó Suriol, por lo que el equipo comenzó en 2010 a buscar una forma de convertir esta energía vibratoria en algo productivo y lanzaron una campaña de crowdfunding para crear conciencia sobre esta tecnología.

Vortex Bladeless.
Se estima que las unidades Vortex tienen una potencia nominal de 100w y están trabajando en un buen rango de bloqueo, aunque es posible alcanzar más potencia en este dispositivo, pero reduciendo el rango de bloqueo.

Vortex es un generador eólico vertical, delgado y cilíndrico

La forma del vórtice se desarrolló con programas especializados para garantizar que el viento giratorio o vórtices se produzca sincrónicamente a lo largo de la totalidad del mástil, «los remolinos deben trabajar juntos para lograr un buen rendimiento», explica Villarreal, en su prototipo actual, el cono alargado está hecho de un compuesto de fibra de vidrio y fibra de carbono, lo que permite que el mástil vibre tanto como sea posible, un aumento en la masa reduce la frecuencia natural, en la base del cono hay dos anillos de imanes repelentes, que actúan como una especie de motor no eléctrico.

Cuando el cono oscila en una dirección, los imanes repelentes lo empujan en la otra dirección, como un ligero empujón para aumentar el movimiento del mástil independientemente de la velocidad del viento, esta energía cinética se convierte en electricidad a través de un alternador que multiplica la frecuencia del mástil, sus fabricantes se jactan de que no hay engranajes, pernos o piezas mecánicamente móviles, lo que dicen que hace que el Vortex sea más económico de fabricar y mantener.

Los fundadores afirman que su Vortex Mini, que tiene 40 centímetros de altura, puede capturar hasta el 40% de la energía del viento en condiciones ideales, esto es cuando el viento sopla a alrededor de 40 kilómetros por hora, basado en pruebas de campo, el Mini finalmente captura un 30% menos que las turbinas eólicas convencionales, pero esa falla se compensa por el hecho de que puede poner el doble de las turbinas Vortex en el mismo espacio que una turbina de hélice.

El equipo de Vortex dice que hay algunas ventajas claras para este modelo, pues es menos costoso de fabricar, totalmente silencioso y más seguro para las aves ya que no hay hojas atravesadas en su trayectoria, el Vortex Bladeless dice que su turbina costaría alrededor de un 51% menos que una turbina tradicional cuyos costos principales provienen de las cuchillas y el sistema de soporte, además, Suriol explica que es bastante ¡cool!, «Parece un espárrago», comenta «es mucho más natural».

La compañía ha recaudado más de 1 millón de dólares de capital privado y fondos del gobierno en España, y tienen planes de cerrar una ronda en los Estados Unidos pronto, ya que hay suficiente interés, afirma Suriol, que recibe más de 200 correos electrónicos por día de personas que preguntan sobre la turbina, por supuesto, la tecnología todavía tiene mucho camino por recorrer y esperan tener su primer producto, una turbina de 2 metros y 100 vatios que se utilizará en los países en desarrollo y estará listo antes de fin de año, el Mini, su homólogo de 12 metros, estará listo en un año.

Por el momento, continuarás viendo molinetes que salpican el paisaje, algo por lo que Suriol realmente está feliz, «No podemos decir nada malo acerca de las turbinas eólicas convencionales; son grandes máquinas», afirma, «Solo estamos proponiendo una nueva forma, una forma diferente», las ONG y otras entidades ambientales como Birdlife han mostrado gran interés en esta solución y también han ofrecido su colaboración, ya que Vortex puede tener un menor impacto en la naturaleza y la fauna en el caso de que se construyan dispositivos más grandes en el futuro.

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