CorrupciónEE.UU.EuropaInternacionalesPolítica

Terrorismo de rusia o la última mentira de May

Qué está impulsando la histeria anti Rusia en la UE y EE.UU.

Yulia Skripal y su padre Sergei, un ex agente doble ruso, fueron dados de alta de un hospital británico, poco más de un mes después de haber sido envenenada con un agente nervioso, y se estableció que Gran Bretaña acusa a Rusia de estar detrás del ataque del 4 de marzo contra los Skripals sin evidencia creíble o tangible, pero la pregunta que todos deben hacerse es, ¿Por qué la primera ministra Theresa May y el secretario de relaciones exteriores Boris Johnson estaban tan ansiosos por decir al mundo que era «altamente probable» que Rusia estuviera detrás del ataque químico en Salisbury?

El contenido de algunas de las seis laminas que gran Bretaña utilizó para informar a sus aliados ya se han filtrado a la prensa, en la que May dijo que no tenía «ninguna duda» de que Rusia era responsable, Johnson incluso afirmó que «la gente de Porton Down había dicho que era absolutamente categórico», sobre la implicación rusa en los hechos.

Pero el 3 de abril, Porton Down, el laboratorio militar más importante de Londres, salió a decir que no podían verificar que el agente nervioso utilizado en el envenenamiento había venido de Rusia, como dijera el líder del partido laborista británico, Jeremy Corbyn, Johnson se quedó con un huevo en la cara, pero desde entonces, Johnson ha sido acusado públicamente de tergiversar las pruebas y engañar al público sobre el caso.

Rusia Terrorista.
La primera ministra británica, Theresa May, dijo que su gobierno considera que Rusia estuvo detrás de ese ataque y decidió expulsar a 23 diplomáticos rusos.

Washington considera estas sanciones la «acción más dura» tomada por el presidente Donald Trump contra Moscú

Rusia ha planteado consistentemente una serie de preguntas pertinentes a la administración e May, a la organización para la prohibición de las armas químicas y la ONU sobre el caso, más sin embargo, Estados Unidos impuso sanciones a 19 rusos a quienes acusa de interferir en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y de haber llevado a cabo supuestos ciberataques, estas sanciones nuevamente resaltaron la brecha entre el lenguaje conciliatorio del presidente Trump hacia Rusia y la posición dura adoptada por muchos en el Congreso y dentro de la propia administración.

Por su parte, Trump, que se ha resistido a la insistencia del congreso en aplicar sanciones adicionales a Rusia por interferencia electoral y otras actividades, aunque parecía haber tenido pocas opciones al respecto, esto en virtud de una ley de 1991, el congreso le exigió al mandatario que actuara una vez que la administración determinara la responsabilidad rusa por un ataque con armas químicas o biológicas.

De acuerdo con los artículos de la convención sobre armas químicas, el camino a seguir en tal caso son las consultas bilaterales, según los protocolos, el reino unido debería haber hecho preguntas a Rusia y esta habría estado obligada a proporcionar respuestas dentro de los 10 días, pero en este caso fue al revés.

Rusia ha estado haciendo todas las preguntas y la gran Bretaña se niega a cooperar para determinar la verdad, por lo que Rusia ha señalado que si se usaba Novichok de nivel militar, como alega gran Bretaña, los Skripals se habrían visto afectados de inmediato, especialmente dado que se lo habían pillado por primera vez, no habrían tardado cuatro horas, pero hasta la fecha, a Rusia se le ha negado el acceso consular a los Skripals, en violación de las normas y convenciones diplomáticas.

Rusia también ha insistido en que no está en posesión de Novichok, que es una clasificación occidental de una serie de agentes neurotóxicos, en Rusia, nunca ha habido un agente nervioso bajo el nombre de Novichok, que Porton Down, por otro lado, admitió tener en su laboratorio, y curiosamente, el ataque tuvo lugar a 11 km de Porton Down.

Entonces, surge la pregunta de si gran Bretaña tenía una agenda oculta para acusar a los rusos de manera tan pública y definitiva, eso no es determinante, pero lo que sí sabemos es que antes del incidente de Skripal, May estaba en una posición débil desde el punto de vista político, tanto dentro de su propio partido como en el país por el polémico Brexit y algunos han sugerido que su posición dentro del partido se ha fortalecido.

Parece que el país se ha unido detrás de lo que se ha convertido en un enemigo común y 28 naciones han apoyado a gran Bretaña en la condena de Rusia y en la expulsión de diplomáticos rusos, pero la competencia de las grandes potencias, no el terrorismo, es ahora el foco principal de la seguridad nacional de los EE.UU., «dijo Mattis en un discurso que delinea el plan el viernes en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados Johns Hopkins en Washington.

«Todo lo que hacemos en el departamento debe contribuir a la letalidad de nuestro ejército» porque «nuestra ventaja competitiva se ha erosionado en todos los ámbitos de la guerra: aire, tierra, mar, espacio y ciberespacio, y continúa erosionándose».

Sabemos que las naciones a veces han ido a la guerra para desviar la atención de las incómodas dinámicas domésticas o escándalos, y algunos han sugerido que May logró este tipo de desviación de sus problemas políticos sin siquiera tener que disparar un tiro, también puede haber otras posibilidades que involucran agencias de inteligencia extranjeras.

Las agencias de inteligencia norteamericanas, también pueden haber tenido interés en desacreditar a Rusia, dada la dinámica actual entre los dos países y tan solo una semana antes del incidente de Skripal, el presidente Donald Trump había felicitado calurosamente al presidente ruso, Vladimir Putin, por su reelección y lo había invitado a Washington, una medida que tal vez no le haya ido bien al estamento de seguridad.

Luego está, por supuesto, la otra narrativa, que dice que ha habido una cadena de figuras rusas de oposición política que han muerto misteriosamente en gran Bretaña en los últimos 10 años, y lo que todos ellos tenían en común es que eran contrarios a Putin por lo que algunos analistas que creen que Rusia estaba detrás del ataque Skripal sugieren que Putin podría haber querido enviar un mensaje a los disidentes políticos que actualmente viven en gran Bretaña.

La historia de Skripal ahora puede haber sido eclipsada por los acontecimientos sobre el terreno en Siria, pero la verdad con respecto a lo que realmente sucedió aún debe ser descubierta, lo que este caso me recuerda es un período anterior en la historia británica cuando Rusia fue acusada falsamente de ataques con bombas en suelo británico que causaron histeria internacional, solo que los culpables estuvieron dentro de la misma gran Bretaña.

En 1883-1885, Londres fue el sitio de 13 ataques terroristas, incluidos bombardeos en el parlamento, onde la prensa británica acusó con entusiasmo a Rusia de tales atentados y la histeria anti Rusia se diseminó por toda Europa, tal como lo estamos viendo ahora, de aquello no se encontró ni una sola prueba que apuntara a Rusia y, al final, resultó que la organización nacionalista irlandesa Clan na Gael era responsable, casi parece que la historia se repite.

Fuente
NYTimes

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Translate »
error: