El informante Digital

Un paso hacia la independencia tecnológica.
La empresa Lisuan Tech lanzó la LX-7G100, una tarjeta gráfica pensada para competir con las GeForce RTX de Nvidia. Con un precio de 3.299 yuanes (unos 420 euros), la expectativa era que ofreciera un rendimiento similar a una RTX 5060 Ti. Sin embargo, las pruebas muestran que apenas alcanza un 65% del rendimiento de la RTX 3060 de 2021.

Especificaciones prometedoras, resultados decepcionantes.
Sobre el papel, la GPU cuenta con 12 GB de memoria GDDR6 y un ancho de banda competitivo. Pero carece de soporte sólido para DX12 y no ofrece alternativas a tecnologías como DLSS de Nvidia o FSR de AMD. En juegos modernos, los fallos de renderizado y cuellos de botella reducen drásticamente su desempeño.

Limitaciones en inteligencia artificial.
Lisuan Tech intentó posicionar la LX-7G100 como opción para proyectos de IA local, pero la dependencia global de la arquitectura CUDA de Nvidia es un obstáculo. Aunque la compañía desarrolló una capa de compatibilidad para traducir código de PyTorch y CUDA, la pérdida de eficiencia es considerable, lo que ralentiza el entrenamiento e inferencia de modelos.

Un mercado difícil.
Fabricada por SMIC en proceso de 6 nm, la GPU cumple con las restricciones de EE.UU. y representa un esfuerzo por reducir la dependencia tecnológica. Sin embargo, su relación precio/rendimiento la hace poco atractiva fuera de China, donde el acceso a las gráficas de Nvidia es más limitado.