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Bolsonaro va a mostrar a Brasil que es la dictadura

El presidente electo del Brasil, minimiza las acciones de la dictadura de 1964 a 1985

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, provocó indignación e incredulidad después de decir que el pueblo de Brasil, que fue gobernado por el ejército durante dos décadas, «aún no sabe qué es la dictadura», el ex capitán del ejército, que no ha ocultado su admiración por la dictadura militar que gobernó Brasil desde 1964-1985, habló después de conversaciones telefónicas con el primer ministro conservador y antinmigrantes de Hungría, Viktor Orban.

Hungría «es un país que ha sufrido mucho con el comunismo en el pasado, un pueblo que sabe qué es la dictadura», comentó Bolsonaro en una conferencia de prensa fuera de su casa en Río de Janeiro, “el pueblo brasileño aún no sabe qué es la dictadura, no sabe qué es sufrir a manos de esta gente».

José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la división de las Américas de Human Rights Watch, criticó las «tácticas de la guerra fría» de Bolsonaro, «es extremadamente preocupante y revelador que Bolsonaro está siguiendo los consejos de un conocido autócrata populista como Orbán», y añadió, «cualquiera que tenga dudas sobre lo que sufrió Brasil bajo el gobierno militar, solo recuerda las graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos cometidas por ese régimen».

Jair Bolsonaro.
Sin duda es que el nuevo presidente brasilero, va a dejar a más de uno con las alarmas encendidas, si en realidad acciona en función de su dialéctica o si como en otros casos sólo usó su discurso incendiario e irracional para hacerse de la silla de Planalto.

Bolsonaro sólo ha mostrado los dientes

En 2014, un informe de una comisión de la verdad del gobierno llegó a la conclusión de que más de 400 personas murieron o desaparecieron y muchas más fueron torturadas bajo la junta militar de Brasil, que también censuraba los medios y la cultura, lo que obligó a muchos a exiliarse.

Como fue el caso de Cid Benjamín, un periodista que formaba parte de un grupo de izquierda que se oponía a la dictadura de Brasil, quien describió el comentario de Bolsonaro como «una estupidez más», Benjamín fue encarcelado y torturado luego de participar en el secuestro del embajador estadounidense Charles Burke Elbrick en 1969, quien fue liberado ileso, y pasó una década en el exilio.

Benjamín afirmó que la ley de amnistía de Brasil, según la cual nadie fue juzgado por abusos contra los derechos humanos en la era de la dictadura, permitió a Bolsonaro minimizar las crueldades del régimen militar, «en Argentina sería imposible que alguien que defiende la dictadura sea elegido presidente», el líder de la extrema derecha, que está listo para asumir el cargo el 1 de enero, ya ha sacado de su ejército tres de sus elecciones para el gabinete de gobierno, incluido el general Fernando Azevedo e Silva como ministro de defensa.

Cuando le preguntaron sobre las duras medidas contra los inmigrantes de Orbán, que cerró las fronteras de Hungría a los migrantes en 2015, Bolsonaro prefirió discutir la situación en su propio país, «estuve en contra de nuestra última ley de inmigración de 2017, que hizo de Brasil un país sin fronteras, no podemos permitir la entrada indiscriminada de todos los que vienen aquí, solo porque quisieron venir».

Miles de migrantes venezolanos que huyen de una crisis política y económica cruzaron la frontera con Brasil durante el año pasado, y en agosto, los residentes de la ciudad fronteriza brasileña de Pacaraima destrozaron los campamentos de migrantes utilizados por los venezolanos y más de mil tuvieron que huir a través de la frontera retornando a su país.

Oliver Stuenkel, profesor de relaciones internacionales en la Fundación Getulio Vargas en São Paulo, aseveró que Bolsonaro estaba tomando prestada una narrativa utilizada por líderes autoritarios como Orbán, “la población no nativa en Brasil es pequeña, es menos del 1%», explica Stuenkel, «se trata mucho más de proyectar la narrativa de que es un mundo muy peligroso y es importante tener un líder fuerte para protegerse contra estas amenazas».

Stuenkel lo comparó con Donald Trump y acotó que “habrá una serie interminable de comentarios provocativos… Este tipo de comentarios se reúnen fuera del espacio para el debate real», la semana pasada, Bolsonaro anunció el nombramiento como ministro de relaciones exteriores de Ernesto Araújo, un ferviente admirador del presidente de Estados Unidos, en un artículo, Araújo dijo que el nazismo alemán y el fascismo italiano eran movimientos de izquierda que «esclavizaban un genuino sentimiento nacional».

Fuente
LaRepubica

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