Un hallazgo inesperado.
Nuevas mediciones revelan que los brazos exteriores de la Vía Láctea se extienden un 10 % más de lo estimado. El descubrimiento se logró gracias al análisis de datos de los telescopios de rayos X Chandra (NASA) y XMM-Newton (ESA), que estudiaron ecos de radiación generados por explosiones cósmicas.
La estructura galáctica.
Nuestra galaxia alberga entre 100 y 400 mil millones de estrellas y tiene forma espiral con tres regiones principales: bulbo central, disco y halo. El disco mide unos 100.000 años luz de diámetro y contiene cuatro brazos espirales, donde se forman continuamente nuevas estrellas. El Sistema Solar se ubica en el brazo de Orión, a unos 26.000 años luz del centro.
Cómo se midió.
Los astrónomos analizaron tres estallidos de rayos gamma (GRB 031203, GRB 160623A y GRB 221009A). Los ecos de rayos X permitieron calcular distancias precisas a las nubes de polvo en los brazos externos, revelando que están más alejados de lo que se pensaba.
Limitaciones y futuro.
Aunque esta técnica ofrece gran precisión, depende de fenómenos poco frecuentes. El avance de misiones como Gaia y el futuro observatorio NewAthena permitirá seguir afinando las mediciones y ampliar nuestro conocimiento sobre la galaxia.