Una visión polémica del futuro laboral.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha intensificado su discurso sobre el papel de la inteligencia artificial en el trabajo. Durante una charla en la Escuela de Negocios de Stanford, afirmó que los agentes de IA no sustituirán a los humanos, sino que los microgestionarán, haciéndolos “más ocupados que nunca”. Para Huang, estamos ante una nueva revolución industrial que transformará la forma en que trabajamos.
Más empleos, no menos.
Aunque reconoce que algunos puestos serán redundantes, Huang sostiene que la IA abrirá nuevas oportunidades laborales. “Habrá más gente trabajando al final de esta revolución industrial que al principio”, aseguró. Según él, los agentes de IA ayudarán a explorar nuevas vías de productividad y rentabilidad.
El contraste con el mercado.
Las palabras de Huang llegan en un momento de incertidumbre. En 2025, unas 55.000 personas en EE.UU. perdieron su empleo directamente por la IA, y en lo que va de 2026 las tecnológicas han despedido a 92.000 trabajadores. Líderes como Dario Amodei (Anthropic) y Mustafa Suleyman (Microsoft) advierten que los empleos de oficina y de nivel inicial podrían reducirse drásticamente en los próximos 18 meses.
El costo de la IA.
Más allá del impacto laboral, la IA supone una inversión gigantesca. Byan Catanzaro, vicepresidente de deep learning en Nvidia, señaló que el costo de la computación ya supera al de los empleados humanos. Proyecciones financieras estiman que los gastos globales en IA podrían alcanzar entre 5,2 y 7,9 billones de dólares para 2030, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad del modelo económico actual.