Un cambio histórico en la estrategia de Arm.
Tras más de tres décadas dedicada al diseño de arquitecturas de procesadores para terceros, Arm ha anunciado que fabricará sus propios chips. En un evento en San Francisco, el CEO Rene Haas presentó el AGI CPU, un procesador para centros de datos de inteligencia artificial producido por TSMC con tecnología de 3 nanómetros. Meta será su primer gran cliente.
Características del AGI CPU.
El nuevo chip integra hasta 136 núcleos Neoverse V3, con un ancho de banda de 6 GB/s por núcleo y latencias inferiores a 100 nanosegundos. Funciona a frecuencias de hasta 3,7 GHz con un consumo de 300 W, destacando por su eficiencia energética. Arm asegura que en configuraciones estándar ofrece el doble de rendimiento por rack frente a sistemas x86 equivalentes.
Infraestructura y socios.
La compañía ha invertido más de 71 millones de dólares en laboratorios en Texas y ha ampliado su equipo técnico a más de 1.000 empleados. Además de Meta, más de 50 empresas respaldan la iniciativa, entre ellas OpenAI, Cloudflare, SAP, SK Telecom y Cerebras. Los sistemas ya pueden adquirirse a través de Lenovo, Supermicro y ASRock Rack.
Un momento clave para la IA.
La creciente demanda de IA agéntica, que requiere procesadores centrales capaces de coordinar múltiples tareas, ha abierto una oportunidad para Arm. Incluso Nvidia ha reconocido que las CPU se han convertido en el cuello de botella de la infraestructura de inteligencia artificial.